lunes, 28 de mayo de 2012

CONTEMPORANEO


CONTEMPORANEO:

La pintura contemporánea disolvió la existencia de los géneros, pero dentro de los diferentes «ismos» de vanguardia pueden distinguirse cuadros en los que lo representado es un paisaje, siempre con el estilo propio del autor. Cézanne, el «padre de la pintura moderna», dedicó toda una serie de pinturas a la montaña Sainte-Victoire. Derain, Dufy, Vlaminck y Marquet pintaron paisajes fovistas, y Braque, uno de los fundadores del cubismo, trató repetidamente el paisaje de L'Estaque. En la Viena de principios de siglo, produjeron obras de este género tanto el modernista Gustav Klimt como el expresionista Egon Schiele.
Un paisaje de estilo futurista: La calle ante la casa de Boccioni, 1911.
Los expresionistas transmitieron sus sentimientos y sensaciones cromáticas también a través de paisajes, como hicieron Erich Heckel o Karl Schmidt-Rottluff en sus cuadros pintados en el pueblo pesquero de Dangast; Emil Nolde (El molino de Nordet, 1932) o Kokoschka.
Las distintas formas de abstracción acabaron por suprimir la importancia del paisaje limitando el alcance del realismo y la representación. No obstante, se emplea a menudo la expresión «paisajismo abstracto» con respecto a varios pintores no figurativos (Bazaine, Le Moal o Manessier). El paisaje siciliano inspiró la obra del pintor expresionista social Renato Guttuso.






SIGLO XIX


SIGLO XIX:

En el siglo XIX se produce un importante desarrollo del paisaje como tema pictórico debido al aumento de su demanda por parte del nuevo poder económico, político y social: la burguesía. Los burgueses desean decorar sus casas con escenas placenteras y buscan en el paisaje la temática más indicada para adornar sus salones. A esto debemos añadir la admiración por la naturaleza que se manifiesta en el Romanticismo y que se continuará en las décadas siguientes, lo que conduce a los pintores a tratar el paisaje como una de sus temáticas favoritas.
En Inglaterra la pintura de paisaje tendrá un amplio desarrollo. Sus dos piezas clave serán Constable y Turner. Constable es el máximo exponente del naturalismo en el paisaje, interesado por las luces y las atmósferas y uno de los precursores del impresionismo. Turner estará especialmente interesado en los juegos de luz y las atmósferas, llegando a decir algún crítico de él que "Hay un pintor que tiene la manía de pintar atmósferas".
Fue Camille Corot quien se manifestó como el más preclaro representante de este tránsito que va del paisaje clásico al paisaje realista, manteniéndose al margen de todas las escuelas. La gran novedad que aportaron los pintores de la generación realista fue revelar la riqueza del paisaje francés. Quienes llevaron a cabo las principales innovaciones fueron los pintores de la llamada Escuela de Barbizon o de Fontainebleau, una escuela que, desde un punto de vista histórico, está considerada como el fundamento de la representación realista del paisaje y como la precursora del Impresionismo.
El interés manifestado por los impresionistas por la luz y el color motivará paralelamente la pérdida de la forma y el volumen. La reacción inmediata viene de la mano de los propios impresionistas, especialmente Cèzanne, quien pretende "hacer del Impresionismo un arte sólido y duradero, como el que se conserva en los museos", considerando que "la forma alcanza sólo su plenitud cuando el color posee mayor riqueza".





SIGLO XVIII



SIGLO XVIII:

En el siglo XVIII cultivaron este género artistas italianos como Canaletto. Se especializó en el sub-género de las vedute, perspectivas urbanas que los viajeros extranjeros del Grand Tour veían en sus viajes a Italia y que luego se llevaban como recuerdo a sus países de origen. Canaletto visitó Inglaterra y allí recibió encargos de pintar, en el mismo estilo, los paisajes ingleses. Su sobrino Bellotto siguió la misma línea, pero consiguió imprimir a su obra un estilo propio.
El resto de la pintura dieciochesca carece de originalidad en cuanto al tratamiento del paisaje. Thomas Gainsborough, en cuadros como El abrevadero (1777) se inspira en los paisajistas holandeses del siglo anterior. En España, fueron paisajistas Miguel Ángel Houasse y Luis Paret y Alcázar, cultivador del «paisaje con figuras» como sus Vistas de puertos del norte de España.





BARROCO


BARROCO:

Fue en el Barroco cuando la pintura de paisajes se estableció definitivamente como un género en Europa, con el desarrollo del coleccionismo, como una distracción para la actividad humana. Es un fenómeno propio del norte de Europa que se atribuye, en gran medida, a la reforma protestante y el desarrollo del capitalismo en los Países Bajos. La nobleza y el clero, hasta entonces los principales clientes de los pintores, perdieron relevancia, siendo sustituidos por la burguesía comerciante. Las preferencias de ésta no iban hacia las complejas pinturas de historia, con temas de la Antigüedad clásica, la mitología o la Historia Sagrada, ni hacia complejas alegorías, sino que preferían temas sencillos y cotidianos, por lo que alcanzaron independencia géneros hasta entonces secundarios como el bodegón, el paisaje o la escena de género. Se produjo tal especialización que cada pintor se dedicaba a un tipo de paisaje específico. Así había pintores que tomaban como tema los «países bajos», esto es, los terrenos que quedaban bajo el nivel del mar, con sus canales, pólders y molinos de viento; destacaron en este tipo van Goyen, Jacob Ruysdael y Meindert Hobbema. Hendrick Avercamp se especializó en estampas invernales, con estanques helados y patinadores.
Siendo el barroco su apogeo, hubo quienes se centraron en la pintura de animales como Paulus Potter suele pintar vacas dentro del paisaje de las llanuras y los pastos holandeses. Hubo quien se especializó en marinas, diferenciándose entre quienes retrataban los barcos en las tranquilas aguas de los puertos (Jan van de Cappelle, Willem van de Velde, el Joven) y los que preferían el mar agitado por los vientos y las olas.




RENACIMIENTO


RENACIMIENTO:

El paisaje adquirió autonomía iconográfica en el siglo XVI. En su forma realista, se debe sobre todo al arte flamenco y alemán, como por ejemplo, Alberto Durero, que dejó numerosas acuarelas de paisajes. En su forma idealizada de inspiración clásica, es algo que debe atribuirse a Italia, siendo El Perugino, maestro de Rafael, uno de los más destacados elaboradores de vastos espacios en los que se situaban los personajes, con una fuerte acentuación del paisaje. En Venecia, con su luz cambiante sobre las aguas, aunque el paisaje siguió siendo fondo de obras y no su motivo principal, se esmeraron por lograr realismo reflejando vistas de la laguna, sus calles y monumentos, así como la «tierra firme», y de los fenómenos atmosféricos como ocurre con la tormenta que ya desde el siglo XVI da nombre al cuadro más conocido de Giorgione.
En esta época, el paisaje sirvió para expresar las utopías urbanas y políticas emergentes. A menudo «percibido» a través del marco de las ventanas en los cuadros que representaban escenas interiores, fue consiguiendo un papel cada vez más importante, hasta ocupar toda la superficie de la tela. Paralelamente, los personajes de las escenas religiosas en exterior fueron «encogiendo» hasta no estar más que simbolizados por los elementos del paisaje, p.e. Jesús de Nazaret por una montaña. Pero, como se ve, el paisaje seguía siendo sólo parte de un cuadro de historia o de un retrato.
En la pintura española no abunda el paisaje, limitándose a representaciones de interés topográfico o botánico. Pero sí cabe mencionar un paisaje «puro» que atrajo grandemente la atención, siglos después, de surrealistas y expresionistas: la Vista de Toledo que pintó El Greco al final de su vida. Los monumentos aparecen con cierto detalle, pero rodeados por un campo resuelto a través de manchas de color verde, lo mismo que el cielo son manchas de azul y todo ello bañado por una luz tormentosa.





EDAD MEDIA



EDAD MEDIA:

Durante toda la Edad Media cristiana y el Renacimiento, el paisaje se concibe como una obra divina y su representación hace referencia a su Creador. En la pintura occidental, la representación realista del paisaje comenzó dentro de las obras religiosas del siglo XIII. Hasta entonces, las representaciones de la naturaleza en el arte pictórico había sido arquetípica: líneas onduladas para el agua o festones para las nubes. Fue Giotto el primero que, abandonando los precedentes modelos bizantinos, sustituyó el fondo dorado de las imágenes sagradas por escenarios de la realidad. Aunque autores como Boccaccio alabaron su realismo de Giotto, lo cierto es que no dejaban de ser muchas veces representaciones simples: un árbol representaba un bosque, una roca una montaña. Poco a poco, a lo largo de la Baja Edad Media, la atención a esos retazos de naturaleza que aparecían en las escenas sagradas o míticas fue ampliándose, pero su carácter secundario lo revela el hecho de que muchas veces se dejaba a ayudantes, como ocurre en La Anunciación florentina de Angélico. Dentro del estilo ítalo-gótico, Ambrogio Lorenzetti superó la representación topográfica para crear auténticos paisajes dentro de sus alegorías del Buen y del Mal Gobierno en el Palacio Comunal de Siena, al estudiar las horas del día y las estaciones. La pintura gótico-flamenca se caracteriza por su «realismo en los detalles», conseguido en gran medida gracias a la nueva técnica de la pintura al óleo; entre los aspectos a los que se prestó más atención y realismo estuvo el paisaje, tanto natural como urbano. Cabe citar, a este respecto, el plano del fondo de la Virgen del Canciller Rolin, auténtico paisaje en el que se detalla un jardín, más allá de él un río y a los lados una ciudad contemporánea del pintor.



ANTIGÜEDAD


ANTIGÜEDAD:

En los tiempos de las más antiguas pinturas chinas a tinta se estableció la tradición de paisajes «puros», en los que la diminuta figura humana simplemente invita al observador a participar en la experiencia.
Del antiguo Egipto se conservan algunas representaciones paisajísticas esquemáticas en las tumbas de los nobles, grabadas en relieve durante el Imperio Antiguo y pintadas al fresco en el Imperio Nuevo; suelen enmarcar escenas de caza o ceremonias rituales.
En Pompeya y Herculino se han preservado frescos romanos de cuartos decorados con paisajes del siglo I a. C. En la antigüedad grecorromana, el paisaje se pinta como fondo o entorno para contextualizar una escena principal.
 



domingo, 27 de mayo de 2012

PAISAJE


PAISAJE:

Paisaje (extensión de terreno que se ve desde un sitio) es un concepto que se utiliza de manera diferente por varios campos de estudio, aunque todos los usos del término llevan implícita la existencia de un sujeto observador y de un objeto observado (el terreno) del que se destacan fundamentalmente sus cualidades visuales y espaciales.
El paisaje, desde el punto de vista artístico, sobre todo pictórico, es la representación gráfica de un terreno extenso. Con el mismo significado se utiliza el término país (no debe confundirse con el concepto político de país). El paisaje también puede ser el objeto material a crear o modificar por el arte mismo.
El paisaje es un fenómeno tardío de la civilización y más tardío aún para la filosofía. Es uno de los más tardíos logros del refinamiento de las culturas humanas. Los animales habitan el paisaje y lo van alterando de alguna manera y en alguna medida, pero son incapaces de percibir el espacio físico y geográfico del paisaje como algo bello, estético y hermoso. El mismo ser humano tardó mucho en descubrirlo siendo que su vida giraba en torno a éste al realizar diversas actividades sobre él, al vivir en él.
Para comprender el paisaje es necesario tomar en cuenta dos elementos personajes: el espectador y el paseante o viajero. No existe una estética en el paisaje hasta que ésta sea otorgada por el ser humano, el artista es quien la identifica y la reproduce. El responsable de la creación de un paisaje es el viajero, aquel sujeto que recorre las tierras, encontrándose con los espacios geográficos y se propone hacer una compilación de sucesos, de temas, de objetos, de elementos, dentro de un solo cuadro. El espectador sería aquel que es el beneficiario de los resultados, es aquel que disfruta una obra llena de Naturaleza donde el hombre y su necesidad de presencia ha sido borrado.





sábado, 28 de abril de 2012

PAISAJE FANTASISO



PAISAJES FANTASIOSOS…
Estos paisajes tienen como única característica que su tonalidad es muy salida de  la realidad, son mundos o imágenes sacadas de una mente abstracta en el cual son los colores llamativos su fuerte.

La principal fuente de inspiración para estas imágenes son los sueños porque es allí donde se ve la fantasía en  mayor grado, son entonces las principales características de estos los colores llamativos y formas abstractas o irreales.
 



PAISAJE URBANO

PAISAJE URBANO...


El paisaje urbano, también denominado espacio urbano, es un término de no fácil definición. Del mismo modo, tampoco resulta fácil la definición de espacio rural. Entre estos dos se encuentra, igualmente poco definido lingüísticamente, el espacio periurbano. Ha sido a raíz de los últimos modelos de crecimiento urbano cuando se ha empezado a definir con más propiedad estos tres conceptos anteriormente mencionados.
El paisaje urbano tiene una serie de características que lo diferencian con otro tipo de espacios: por un lado destaca por la alta densidad de población que viven en el mismo; también una de sus características es que los paisajes urbanos suelen tener una gran homogeneidad en cuanto a su extensión y una arquitectura en sus edificios que resulta inconfundible.
Todo paisaje urbano que se precie está dotado de unas infraestructuras que no existen ni en el espacio rural ni el espacio periurbano. Además es espacio, o paisaje, urbano es un territorio proclive a la prestación de servicios de todo tipo. En este paisaje urbano se tiende a mantener las estructuras existentes, siendo un territorio proclive a la remodelación de edificios y domicilios.
Debido a todas las características anteriormente mencionadas, el precio de suelo suele ser mucho más caro que en las otras dos realidades (rural, y periurbano) que se han citado con anterioridad. El que exista una fuerte presencia del sector servicios hace que la existencia de sector primario sea infinitesimal. Además, cada vez más, los edificios del paisaje urbano se construyen utilizando las últimas tecnologías, como puedan ser los edificios bioclimáticos.
El paisaje urbano se encuentra definido incluso numéricamente por el número de habitantes que en el mora. Para poder calificar de paisaje urbano una determinada entidad geográfica, en España es necesaria la presencia de al menos 10.000 vecinos. Además, como ya se ha citado, es necesario que el sector servicios sea el prioritario en la actividad económica.
 

jueves, 26 de abril de 2012

PAISAJE RURAL


Paisaje rural…

Aunque todo el mundo es capaz de reconocer un paisaje rural lo cierto es que no resulta fácil definirlo de manera objetiva, y es que la variedad de paisajes rurales en el mundo no sólo afecta a su aspecto, sino también a su función y sus características básicas. En el mundo desarrollado los núcleos rurales tienen muchas funciones que hasta hace unas pocas décadas estaban reservadas a las ciudades. Por otra parte, en los entornos de las ciudades han aparecido tareas agrícolas, vinculas a la agricultura a tiempo parcial. Así pues, incluso en un mismo país, no está clara la línea en la que acaba la ciudad y en la que empieza el campo.
No obstante, el espacio rural posee algunas características que están ausentes en la ciudad y casi todas ellas tienen que ver con la necesidad de grandes espacios para producir:
1.- baja densidad de población;
2.- actividades industriales nocivas, que ocupan mucho espacio, o contaminan mucho;
3.- actividades extractivas: minería, canteras y silvicultura;
4.- instalaciones de ocio de grandes dimensiones: estaciones de esquí, campos de golf, etc.; y
5.- actividades agropecuarias.
Las actividades agropecuarias son las que tradicionalmente van a definir los distintos paisajes rurales.
Rural es aquel en el que la sociedad organiza el país para aprovechar los recursos naturales.
El mundo rural se organiza en torno a una ciudad, de la que depende. Su baja densidad demográfica implica que las decisiones que les afectan en buena medida provengan de la urbe. Además debe mantener un equilibrio entre el número de habitantes y los recursos naturales.


PAISAJE MARINO




PAISAJE MARINO (ACUÁTICO)...

se define paisaje acuático como una parte del paisaje natural que toca el tema del agua en especifico.
los mares, ríos y océanos  son los principales base de un paisaje acuático. sin embargo existen otros factores que entran a ser personajes secundarios en estos tipos de paisajes como lo son las playas o costas    embarcaciones y hasta la misma  fauna (marina).
 en conclusión los paisajes acuáticos no han sido modificados por el hombre (naturales), pero se centran principalmente en un entorno que gira con base al agua.  



martes, 24 de abril de 2012

PAISAJE NATURAL


PAISAJE NATURAL...

El paisaje natural es aquello que no está modificado por el hombre a pesar de algunos pequeños enclaves. Son las tierras que no pertenecen a la ecúmene o sea que no están habitadas, como: las regiones polares, la alta montaña y alguna selva tropical que es recorrida por cazadores y recolectores que no utilizan el fuego.
El paisaje natural será un espacio recorrido pero no organizado, y con densidades de población bajas. Se trata de los espacios ocupados por sociedades de recolectores, pastores, cazadores y pescadores que tienen un conocimiento muy íntimo y especializado del medio. El área necesaria para procurarse los recursos debe ser muy amplia ya que dependen de lo que ofrece la naturaleza.
Existen dos tipos de paisajes naturales: el paisaje costero y el paisaje de interior. El paisaje costero, como su nombre bien indica, es el que está más próximo al mar. El paisaje de interior es el que está más alejado de la costa. En él podemos estudiar distintos tipos de paisajes: el de montaña, el del valle, y el de la llanura.
Para representar los paisajes y para poder estudiarlos utilizamos mapas y croquis. Éstos están regidos por signos convencionales.
En resumen el paisaje natural es un paisaje que no fue modificado por el hombre, es lo contrario a los paisajes ordenados (ciudades, megalopolis, represas, etc.).